Los gatos de mi colonia ven mi casa como la antigua ciudad de Roma...
Bien decía Ovidio en su obra, El arte de amar, lo siguiente:
"Te aseguro que no tendrás que emprender largos viajes para encontrarlas. Cierto es que Perseo trajó a Andromeda de las misteriosas Indias caldeadas por el Sol, y que el pastor Frigio robó a su Helena en la dorada Grecia; pero Roma sola te ofrecerá tal cantidad de mujeres bellísimas que te verás obligado a exclamar: He aquí reunidas todas las hermosuras del universo".
Todas estas refinadas palabras son tan solo el inicio, para decir que no hace falta ir a buscar gatos muy lejos, ya que varios se dan cita en mi casa para pedir comida, y un poco de cariño cuando están de humor para dejarse acariciar. Desde hace tiempo han llegado gatos de quien sabe donde, y de quien sabe qué dueño, a husmear entre la basura, entre la ropa mojada, y cuando ven una ventana o puerta abierta, entre los pasillos de mi hogar.
Sin nada más que agregar, me gustaría presentarles a estos gatos, muy amados y queridos por mí.